lunes, 28 de noviembre de 2011

La Voluntad de Dios



Rev. Rodolfo González Cruz
“No puedo yo hacer nada por mí mismo; según oigo, así juzgo; y mi juicio es justo, porque no busco mi voluntad, sino la voluntad del que me envió, la del Padre”, Juan 5:30.
Jesús dijo: “No busco mi voluntad”, Él no vino obligado a la tierra, Él vino para hacer la voluntad del Padre. Jesús dice: “Mi doctrina no es mía, sino de aquel que me envió. El que quiera hacer la voluntad de Dios, conocerá si la doctrina es de Dios, o si yo hablo por mi propia cuenta” (Juan 7:16-17). Amados, la Palabra de Dios tiene un poder extraordinario y si queremos hacer la voluntad de Dios tenemos que conocerla. Nunca podremos conocer la voluntad de Dios si no conocemos la Palabra del Señor.

Cuando Dios creó al hombre y a la mujer, los creo para alabanza y gloria de su nombre. Yo aprendí de un misionero puertorriqueño que era un hombre lleno del fuego de Dios que decía: “Cuando el gallo no canta, algo tiene en la garganta”. Cuando un creyente no abre su boca para alabar y glorificar a Dios algo tiene en el corazón, porque si Cristo vive en el corazón, las alabanzas tienen que brotar en forma espontánea y voluntariamente. Si usted es salvo, alábele a Dios, no lo haga por presiones, hágalo porque realmente tiene al Señor en su corazón.

En verdad, es triste ver tanta gente que no conoce la voluntad de Dios, pero más triste y más doloroso es todavía ver personas que en otro tiempo estuvieron haciendo la voluntad de Dios, pero que hoy estén totalmente fuera. La voluntad de esas personas está dominada por sus deseos, sus ambiciones, sus planes, sus proyectos personales. Jesús dijo: “Si alguno quiere ser mi discípulo…”, tiene que ver con obedecer la Palabra de Dios y hacer la voluntad de Él.

Algunos creen ser muy inteligentes y ven las cosas según su capacidad mental, según sus estudios, según opinión de ciertos filósofos y escritores importantes; con esas ideas y esos libros llegan a tener opiniones personales. Y dicen: “Yo opino diferente, yo creo en Dios pero no así con ese fanatismo”, ¿por qué? Porque se creen sabios y muy capaces, hasta el día que el Señor les diga “necio, esta noche pido tu alma para que vengas a rendir cuentas; ¿qué vas a hacer con toda esa literatura que te envenenó, que te dañó, que te alejó de mi voluntad?”

Tenemos gente en las Iglesias que tienen la Biblia, hablan lenguas, y hasta profetizan, pero no hacen la voluntad de nuestro Padre Celestial. Mientras no nos humillemos, no nos dobleguemos, no muera nuestro yo, y le pongamos obstáculos a Dios, no podremos vivir en la voluntad de Él. Cuando dices: “Yo no puedo por muchas cosas”, pero si puedes dedicarle tiempo a cualquier otra cosa, menos a Dios. A Él le agradamos cuando nos rendimos incondicionalmente. Dios cuenta contigo, Él quiere usar tu vida.

Jesús dijo: “Porque no busco mi voluntad, sino la voluntad del que me envió, la del Padre” (Juan 5:30). Siendo Dios se humanizó, y fue atacado por Satanás, lo atacó para doblegarlo. Pero el Hijo siempre se sometió a la voluntad del Padre y no le permitió ni un milímetro al diablo. ¿No sé cuántos centímetros o pulgadas le ha concedido al diablo? A él no se le puede conceder ni un milímetro. ¿Está usted obedeciendo lo que dice la Biblia? Algunos dicen: “Esto sí puedo hacerlo, pero esto no, porque soy joven todavía”.

Joven fui y he envejecido, y el trato que se me ha dado (de búsqueda, de ayuno y de oración; de estudiar, de obedecer y someterme a la Palabra de Dios), es lo que hace que me mantenga firme en la voluntad de Dios. Hay líderes que dicen “a los jóvenes hay que darle otro trato”, eso ha sido la peor desgracia. Hay los que no obedecen la Palabra, y se atreven a orar y ayunar, a ellos se les mete espíritu de error (demonios), y se vuelven falsos profetas entregando falsos mensajes. Conociendo y obedeciendo la Palabra no habrá demonio que venga a engañarnos. Fue con la Palabra que Cristo hizo huir a Satanás.

Hoy, el llamado “pueblo cristiano” no ayuna, no ora y no lee la Biblia. Un creyente que no puede orar y no puede quebrantarse, está derrotado. La Biblia dice: “Acordaos de vuestros pastores, que os hablaron la Palabra de Dios; considerad cuál haya sido el resultado de su conducta, e imitad su fe” (Hebreos 13:7). Observar la conducta de vuestros pastores, ¿cómo están vuestros pastores? ¿Trabajando mucho? ¿Comiendo mucho? ¿Viendo mucha televisión?, los pastores son el ejemplo para las congregaciones.

Hay líderes que no pasan una noche entera orando de rodillas, clamando y llorando por sí mismos, por su casa, por la congregación que dirigen, ¡no lo hacen! ¿Cómo va a haber un avivamiento? La única forma de contemplar la gloria de Dios, y ver grandes milagros y grandes señales, y que los ángeles desciendan, es que nos pongamos a buscar de Dios, y que podamos sentir realmente al Espíritu Santo moverse entre nosotros. Hay hermanos y hermanas que oran, y ayunan, y leen la Biblia más que los mismos líderes, qué vergüenza para esos pastores.

Para hacer la voluntad de Dios tenemos que orar y llorar. Si usted está en comunión van a ocurrir cosas grandes y maravillosas, tiene que entrar al Lugar santísimo. Cuando Cristo murió en la cruz del calvario, “el velo del templo se rasgó por la mitad” (Lucas 23:45), ese velo separaba el Lugar Santo del Lugar Santísimo, y solamente el sumo sacerdote podía entrar al Lugar Santísimo. Ahora como sacerdotes de Cristo, podemos llegar a ese lugar a clamar y a gemir a través de nuestra oración, hagamos que el brazo de Dios se mueva a nuestro favor.

“Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día, y sígame”(Lucas 9:23). No carguemos la cruz ni en el cuello ni en el hombro, como aquella ancianita que escuchó al pastor que decía que hay que cargar la cruz, ella se fue e hizo una cruz y la cargaba por todo el patio, creyendo que así podía entrar al cielo; hay que cargar la cruz del sacrificio, del sufrimiento, del padecimiento, de entrega, como el mismo Jesús se entregó a sí mismo, y se entregó estando limpio y sin pecado.

Dios hizo perfectos a Adán y a Eva, no tenían un arrastre pecaminoso, porque ellos vinieron del Padre; Dios los puso en un huerto de cientos de miles de hectáreas, entre el Río Éufrates y el Río Tigris y tuvieron muchos privilegios. Dios los visitó, los orientó, el Señor venía todos los días y hablaba con ellos y les preparó un ambiente maravilloso. “Y mandó Jehová Dios al hombre, diciendo: de todo árbol del huerto podrás comer; mas del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás; porque el día que de él comieres, ciertamente morirás”, Génesis 2:16-17.

Tenemos muchos árboles de los cuales comemos, y otros que no debemos comer porque son dañinos a nuestra salud espiritual. He llegado a casa de pastores que prenden el televisor, se supone para ver noticias, pero lo que ven son mujeres desnudas bailando, series horribles, y ahí están como si nada; eso son los árboles de los que no debemos participar. De cuántas cosas participan los creyentes que hasta dejan de ir al culto por ver un partido de fútbol o de béisbol; hasta conocen los nombres de los futbolistas y de los artistas.

Cristo vino y dio su vida por todos, nos limpió de todos nuestros pecados, ¿para qué nos limpió? Para dejarnos libres de toda carga, de toda presión, de toda tentación, de todo aquello que pueda subyugar nuestra voluntad, para que nosotros en esta santificación podamos resistir toda tentación, todo embate del enemigo y derrotar al diablo. Jesús dijo: “Por cuanto yo he vencido, también ustedes vencerán”, esa es la promesa de Dios para que nuestra voluntad esté subyugada a la Palabra de Dios, por cuanto Él venció nosotros venceremos.

En cierta ocasión una mujer me dijo: “Pastor, usted habló que cuando tuviera una situación por difícil que sea, que clamara al nombre de Jesús y pusiéramos al diablo bajo nuestros pies; yo tuve una situación bien difícil y clamé a Jesús y puse al diablo debajo de mis pies y lo derroté”. Aquella mujer no estaba entregada al servicio del Señor, si ella hizo eso, cuanto más usted que ha sido lavado por la sangre de Jesucristo; puede vencer la tentación y las ofertas que vengan; someta esa tentación, someta al diablo bajo sus pies en el nombre de Jesús.

“La voluntad de Dios es vuestra santificación”(1 Tesalonicenses 4:3). Santificación es entrega y consagración a Dios, a la voluntad de Dios. Cuando uno dice: “Yo no lo voy a hacer, yo no lo hago”, entonces el Señor no estará para respaldarnos. Nadie va a vencer si no nos metemos en ayuno y en oración continuamente; eso no es por un día, ni por una semana, eso es todos los días. Usted desayuna y almuerza todos los días y si no desayuna toma más tarde un lonche, pero todos los días tenemos que comer, todos los días tenemos que hacer la voluntad de Dios.

La voluntad de Dios es que oremos, que leamos su Palabra y que la vivamos, para que la obedezcamos. El Señor dijo: “No todo el que dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que haga la voluntad de mi Padre” (Mateo 7:21). La voluntad del Padre es que obedezcáis la Palabra, en otra parte dice: “El que no me ama, no guarda mis palabras; y las palabras que habéis oído no es mía, sino del Padre que me envió”(Juan 14:24).

“Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros? Y entonces les declararé: Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad”(Mateo 7:22-23). ¿Cómo Señor? Tú no te acuerdas de mí, si son tantos años que yo llevo en tus caminos, yo recibí el bautismo del Espíritu Santo, yo oraba por los enfermos y se sanaban, era evangelista, yo llenaba estadios, hice muchos milagros y hasta profetizaba. El Señor le dirá: ¡Nunca te conocí!

La epístola de Judas verso 4 nos dice: “Porque algunos hombres han entrado encubiertamente… hombres impíos, que convierten en libertinaje la gracia de nuestro Dios”, personas que estaban destinadas a la condenación eterna y entraron a la iglesia y se hicieron importantes, se hicieron pastores, presbíteros, oficiales; eso no es nuevo porque ha pasado en todas las congregaciones y a través de la historia. Lobos rapaces que dentro comienzan a meter cizaña y a relajar la Palabra, la sana doctrina.

“Preguntad por las sendas antiguas (donde está la voluntad de Dios), cuál sea el buen camino, y andad por él” (Jeremías 6:16), no es la senda nueva que algunos quieren inventar, gente sin experiencia, sin madurez, sin testimonio, sin entrega. No vayan a hacer como hizo Roboam que consultó a los ancianos, y cuando fue a los jóvenes les dijo: “Les he preguntado a los ancianos pero ellos dicen esto, aquello y lo otro”, y los jóvenes le dijeron: “No les hagas caso a esos viejos porque ya están fuera de sí, escúchanos a nosotros” y añadieron: “Haz así y di así”.

¿Qué le pasó a Roboam? Se le dividió el reino de Israel, acabó el reino, se quedó con una parte. No desechemos el consejo de los ancianos y no digamos: “No, porque ya está viejo, vamos a buscar gente nueva”, aunque hay gente nueva de calibre y esos los quiere el Señor en su obra. Llega el momento que ya no podremos seguir nosotros, pero ¿quiénes son los que van a sucedernos? ¿Serán ustedes? Necesitamos gente de firmeza. ¿Quiénes serán los que tomarán las riendas para que la obra pueda continuar hasta que Cristo venga?, pues la gente nueva.

La Palabra profética nos dice que: ¡Cristo viene pronto!, pero esta obra no puede caer en manos de líderes que hacen cualquier cosa por quedar bien con todos, que son amigos de todo el mundo. Es mejor no ser amigo de todo el mundo. Si predicamos la doctrina como es, vamos a tener opositores, vamos a tener quien se levante contra nosotros. Pero la Palabra es más poderosa, la doctrina es más firme, hacer la voluntad de Dios es lo más grande y lo más hermoso. Dios está buscando un pueblo que haga su voluntad. Amén.

Mujer dice haber ascendido al Cielo



“Todo era muy hermoso. Hubo una voz que me hablaba. Empecé a rogarle: Señor, yo no estoy preparada para ir a ti ahora. Enséñame, a vivir para ti”, manifestó aquella mujer.
Mujer dice haber ascendido al cielo después de ser apuñalada por su marido

Moscú, Rusia.- Un hombre en estado de ebriedad llegó a su casa y le pidió dinero a su esposa para comprar vodka. Ella se negó y le recordó que tenían que ahorrar dinero para la familia, él tomó un cuchillo y la apuñaló varias veces.

Cuando llegaron al hospital, la mujer, a la que llamaremos Gulya, despertó. “Recuerdo que Ashbak (Nombre ficticio del esposo) estaba gritando en el hospital, diciendo que me había apuñalado y quería a alguien para que me proporcionara asistencia. Llorando, me pidió que lo perdonara”, dice ella quien solo pudo balbucear una respuesta porque le llevaron inmediatamente al quirófano.

Cuando se despertó, los médicos le dijeron a Gulya que si hubiera llegado 10 minutos más tarde, habría muerto. La habían apuñalado cuatro veces, una fue en el hígado. Ashbak, fue detenido por la policía y serán juzgados en el tribunal.

El horror de la situación se apoderó de Gulya. Dentro de pocos días, había perdido toda esperanza. Pero luego recibió un libro y la nota de los miembros del equipo OM de Rusia. Simeón y Fay, que habían oído sobre el incidente y visitaron a Gulya y le dejaron un mensaje escrito: “Dios no sólo quiere curarla desde el exterior, él quiere sanarla por dentro”. Este sencillo mensaje revivió la esperanza de Gulya.

¿Quiénes son estas personas que me visitaron? se preguntó Gulya. Ella llamó al número que Simeón y Fay habían dejado escrito en la nota.

A la semana siguiente, visitaron a Gulya quien se enteró que necesitaba otra operación, los médicos dijeron que no sobreviviría. Pero incluso después de la operación de tres horas, las pruebas de que sobreviviría eran mínimas.

Durante la semana siguiente Gulya perdió peso. Los médicos le prohibieron comer y sólo le permitió absorber agua a través de un paño.

A las 2 la mañana, ella estaba despierta en la cama y no podía sentir sus manos y pies. “De repente sentí que alguien elevó mi cuerpo”, dijo. “Yo no vi que me sujetaban, pero sentí que era Dios. Rápidamente empezó a subirme hacia arriba, de modo que las estrellas, el sol, la luna y los rayos se mantuvieron por debajo”.

“Subimos al cielo. Todo era muy hermoso. Hubo una voz que me hablaba. Empecé a rogarle: “Señor, yo no estoy preparada para ir a ti ahora. Tengo un hijo de corta edad [de un matrimonio anterior] y ellos me necesitan. Yo no te conozco bien, Señor. Enséñame, a vivir para ti”.

Cielo, infierno e hígado sanado

“La voz me dijo:” ¡Cálmate! Te voy a dar la oportunidad de vivir y ser mi hija. Pero antes de volver, quiero mostrarle el paraíso y el infierno”.

“En el cielo, todo es hermoso”, dice Gulya. “Todo el mundo estaba feliz y que no tenían ninguna razón para ser infeliz. Tenía muchas ganas de quedarme, pero después fuimos al infierno, ¡qué horror! la gente estaba horriblemente quemada. El ambiente era insoportable. Tan fuerte es la sed en el infierno que todo cuerpo lo siente. “Danos agua”, gritaba la gente, pero no había agua para darles.

“Para saciar su sed, pusieron piedras en su boca, pero no pudieron satisfacer su sed. Dios dijo: “No hay agua aquí”. Entonces el Señor me hizo sentir sed, de tal manera que no sabemos en la tierra. Luego regresé a la tierra y volví al cuerpo y volvió a la vida”, dice Gulya.

De repente, Gulya sintió sus manos sus pies y volvió su voz, ella se quitó el equipo de su boca y gritó a las enfermeras por agua. “Estoy saludable”, decía ella, los médicos no creían lo que veían su hígado estaba completamente sano.

Gulya, llamó a Simeón, y Fay para vinieran a su casa. Aunque Gulya quería hablar de Cristo, estaba preocupado de convertirse en una cristiana. Pero una noche ella le entregó su corazón a Jesús. Esa misma noche, soñaba con repartir el Nuevo Testamento a la gente. Charisma News

sábado, 26 de noviembre de 2011

Gira misionera en Bagua y Chiclayo fue impactante



El mes de noviembre estuvo marcado por una gira misionera que recorrió las ciudades de Bagua y Chiclayo. El presidente del Movimiento Misionero Mundial en el Perú, reverendo Rodolfo González Cruz encabezó esta cruzada que impactó miles de corazones.
En Bagua se  inauguró el remozado templo de nuestra organización. Tal fue la acogida del servicio especial que los asistentes tuvieron que ubicarse en los exteriores del local, desde allí alabó a Dios y se exaltó su nombre.
Mientras tanto, en Chiclayo se conmemoraron 25 años desde la instalación de la Obra. La Casa de Dios se vio abarrotada y el nombre de Jesucristo fue enaltecido. También se hizo presente en las actividades el supervisor nacional del MMM, Luis Meza Bocanegra y parte de la oficialidad de nuestra congregación.

Aquí un video de la obra del MMM en Bagua:


Respuestas On Line capta gran interés de cibernautas (fotos)


Este viernes en Respuestas On Line se resolvieron muchas dudas sobre lo que dice la Palabra de Dios acerca de la identidad sexual. Para este fin, se contó con la presencia del hermano Fernando Ñaupari, quien vivió durante mucho tiempo en el mundo de la homosexualidad.

El hijo de Dios detalló el sufrimiento que padecía cuando intentó ser una mujer a toda costa. No obstante, dio a conocer que solo logró vivir un tormento intenso.

Además, contestó varias preguntas de los cibernautas respecto a la distorsionada vorágine sexual que se vive en la sociedad moderna, que ha optado por aceptar costumbres reñidas con los mandatos celestiales

Las interrogantes se formularon a través de la plataforma virtual que Bethel viene utilizando y mediante las redes sociales. Debemos señalar que cada emisión de esta serie de videoconferencias ha captado cada vez más seguidores quienes anhelan la verdad de Jesucristo.


VISITANOS:     http://www.betheltv.tv/

miércoles, 23 de noviembre de 2011

Responsabilidad de mi cristianismo


Rev. Álvaro Garavito
“Acuérdate de engrandecer su obra”, acuérdate porque a muchas personas se les olvida que hay que engrandecer la Obra de Dios

“Acuérdate de engrandecer su obra, la cual contemplan los hombres. Los hombres todos la ven; la mira el hombre de lejos”, Job 36: 24-25.
 
Somos llamados por el Señor a responder por las cosas que Él ha puesto en nuestras manos. En su gracia y misericordia nos constituyó administradores de sus bienes, de los talentos que nos ha dado, de las habilidades espirituales que nos ha concedido, y un día nos vamos a reunir con Dios y vamos a entregar cuentas de lo que Él nos dio. Nos hemos acostumbrado a usar una terminología hasta peligrosa, porque siempre hablamos: “Este es mi carro”, “esta es mi casa”; y en realidad yo no tengo un carro, más bien yo administro un carro; yo no tengo casa, administro una casa, si fuera mía, el día que me vaya de la tierra me la tendrían que meter en el cajón, pero no cabe porque nada trajimos a este mundo y sin duda, nada podemos llevar. Entonces nada tenemos, como Job dijo: “Desnudo salí del vientre de mi madre, y desnudo volveré allá (latierra)”, Job 1:21.



El alma va a Dios y el cuerpo se hará polvo y volverá al polvo de donde fue tomado y eso es todo. Pero hay muchas cosas que poseemos, que tenemos y que el Señor nos ha constituido administradores de esas cosas y nos va a pedir cuentas, y unas de las cosas más importantes que Él nos ha dado, es la administración de su obra, dada a cada uno de los pastores, dice la Palabra, que cuando venga “el Príncipe de los pastores” (1 Pedro 5:4), vendrá a pagarle a cada uno y a pedirle cuentas de la congregación, por pequeña que fuera tendrá que dar cuenta de ellos. Jesús le dijo al Padre: “Cuando estaba con ellos en el mundo, yo los guardaba en tu nombre; a los que me diste, yo los guardé, y ninguno de ellos se perdió, sino el hijo de perdición, para que la Escritura se cumpliese”, Juan 17:12.
 
El Señor Jesús tenía una responsabilidad poderosa y profunda por la Obra, como también debe haber en nosotros, independientemente de los intereses personales, humanos y pasajeros. El Señor dice a través de esta palabra: “Acuérdate de engrandecer su obra”, acuérdate porque a muchas personas se les olvida que hay que engrandecer la obra de Dios, y el Señor dice: “Acuérdese, no se olvide, no se engrandezca, no mire por sus intereses; acuérdate de la obra de Dios”. Hay creyentes que al Señor le dan lo último o no le dan nada, pero para muchos lo primero son ellos. Hay gente que dice: “No puedo, no tengo tiempo”, en otras palabras “Dios no existe para mí”, pero el Señor dice: “Acuérdate de engrandecer su obra”, hay que poner interés de engrandecer la obra del Señor, todo lo que hacemos para el Señor debe ser grande en calidad y en estatura.



En el antiguo pacto cuando llevaban las ofrendas para presentarlos a Jehová, se escogía el mejor cordero del rebaño, el primogénito y no cualquier primogénito; para Dios hay que darle lo mejor, lo más importante y lo más grande. Su obra es grande, y aunque el local de culto sea un pedazo de tierra, vamos a procurar que el pedazo de lugar donde se va a adorar a Dios este bien arreglado, este bien limpio, que se note la preocupación del líder; es cierto que se tiene que comenzar con pedazos de bloques con tablas atravesadas, con sillas rotas y quebradas. Debe haber una preocupación en el corazón del líder que si le dieron un local alquilado todo sucio, todo manchado; haya la preocupación de cambiar ese color, de cambiar esa fachada, de cambiar esa imagen, porque allí se reúnen dos o tres para adorar al más grande.
 
El Rev. Luis M. Ortiz decía: “Vaya a un templo, y como vea el templo, entonces ya sabe quién es el pastor”, eso es cierto porque tenemos que acordarnos que hay gente que arregla muy bien su casa, muy bien la decora, mantiene una preocupación por arreglarla, pero la casa de Dios está hecha un desastre. Tiene que haber una preocupación en el líder, pero no solamente en el líder, porque aquí no dice: “Pastor acuérdate de engrandecer la obra de Dios”, es todo parejo, si ve que no sale del pastor echarle un galón de pintura a esas paredes chorreadas y manchadas. Usted que es miembro y es parte de la congregación, diga: “Pastor, permítame para comprar la pintura y como no puedo de día, voy a venir de noche a pintarla, pero yo quiero poner este lugar elegante porque aquí se congrega el pueblo de Dios”.
 Hay que acordarse de engrandecer. Hay locales, hay templos, que cuando se va a mirar es un nido de ratas, y un sonido terrible, y uno se pregunta ¿Qué se hace con las ofrendas? y se vuelve a preguntar ¿Qué se hizo con la venta de tamales, de empanadas para comprar el equipo de sonido? Se desapareció el dinero y la chatarra sigue sonando, el día que quiere y el día que no quiere no suena. Dios hará algo que la mente de muchos no puede concebir, que vendrán cosas grandes y maravillosas, pero que para eso hay que prepararse y lo primero que hay que preparar es el corazón.
 
Lo primero que David preparó fue el corazón, lo segundo que preparó con relación al engrandecimiento de la obra en sus tiempos fue lo financiero: el oro, plata, hierro, bronce, madera, y toda clase de piedras preciosas, y piedras de mármol en abundancia para hacer la casa de Dios. Y Dios vio ese interés tan tremendo que le dio los planos también, y cuando ya iba a emprender la jornada de engrandecer a Dios, con una casa extraordinariamente hermosa, valiosa como Dios se la merece, el Señor le dijo: “Tú no edificarás casa a mi nombre, porque eres hombre de guerra, y has derramado mucha sangre” (1 Crónicas 28:3), “Salomón tu hijo, él edificará mi casa y mis atrios” (1 Crónicas 28:6). Eso no quiere decir que David no participó, él ya tenía allí muchas cosas depositadas, mucha inversión, porque él quería ver la obra de Dios engrandecida.
 
“Acuérdate de engrandecer su obra, la cual contemplan los hombres”, y esa expresión, “la cual contemplan los hombres”, se refiere a gente que no tiene nada que ver con la Obra de Dios; los hombres todo lo ven, la miran de lejos. Si hay una colecta para comprar equipos de sonido, o para agrandar el templo, o para realizar una campaña, ellos son lo que no participan. Todo lo miran de lejos, y de lejos no se puede observar la belleza, ni apreciar el valor de nada; se puede tener mucha hambre y pasar cerca de una panadería, pero de lejos sólo puede sentir el olor, pero el hambre continuará porque nada se puede hacer de lejos. La obra de Dios no se puede hacer de lejos, hay que hacerla de cerca. No miran las necesidades que hay dentro de la obra de Dios, no se dan cuenta, y alegan diciendo: “Yo no me he dado cuenta”, no se ha dado cuenta que las bancas están amarradas con lazos o alambres, que están quebradas, ¿Por qué no se ha dado cuenta? Porque no contemplan la obra de Dios, porque no sienten nada, porque si la contemplaran sentirían dirían: “hagamos algo, yo compro la primera banca, yo doy las primeras cinco sillas, vamos a cambiar lo que hay aquí”.



La obra de Dios hay que mirarla de cerca, porque estamos dentro de esta obra. He visto en muchos países y lugares por donde he andado, que el rótulo del templo es una miseria, lo escrito no se entiende, pero al lado hay una cantina que tiene un rótulo de tres metros de grande, luminoso y el rótulo del templo, un garrapiño que no se entiende que será, y el diablo, ¡Que el Señor lo reprenda! si le puso a su cantina un rótulo para decirle al borracho: “Pasa, aquí estoy; somos de los mismos”. Por todas partes se ven esos rótulos luminosos, pero cuando se trata del Señor, parece que a la persona no le importa que el nombre de Dios debe ser el más grande ¿Sabe por qué? Porque siempre se mira la obra de Dios de lejos, hay que engrandecer la obra de Dios, hay que preocuparse por poner cosas grandes que anuncien la obra.
 
En una ocasión, en cierto lugar, en ese entonces me delegaron para visitar a un pastor y a la Iglesia donde él estaba, y celebraban 25 años, casi no pudimos entrar porque se desató una lluvia, un granizado terrible, lo peor de todo es que adentro llovía más que afuera. El Señor me dio el mensaje basado en la viña de Israel, que el Señor esperaba uvas y las viñas dieron uvas silvestres, de monte. Empecé a predicar y el equipo de sonido era viejísimo, chirrioneaba, ya ni sonido tenía. Esperando a qué hora se desprendiera un pedazo de techo y nos matara ¿Qué están celebrando aquí? Me preguntaba, y aquí se estaba celebrando una derrota, esto estaba casi cayéndose, ¡Qué vergüenza! Que había hecho ese hombre en los 25 años, pero si era dueño de una tremenda finca. El Señor habló a través del profeta Amós, que la casa de Dios estaba en ruinas, abandonada, pero la casa de los miembros de esa Iglesia, eran casas artesonadas y la casa de Dios en ruinas, pareciera que Dios no reclamara nada pero Dios reclama. Dios es el dueño, nosotros somos administradores, simple servidores del dueño del cielo y de la tierra, y un día tendremos que dar cuentas a Él.
 
En Proverbios 27:18 leemos:“Quien cuida la higuera comerá su fruto, y el que mira por los intereses de su señor, tendrá honra”.Nadie puede ir a recoger fruto de una planta que no cuidó, no es solamente sembrarla, hay que cuidarla de los insectos, de las plagas, hay que echarle abono, hay que echarle tierra buena, hay que cercarla de los depredadores; el que la cuida comerá de su fruto. Asimismo, el que mira por los intereses de su Señor tendrá honra; si miramos por nuestros intereses nadie nos va a honrar. Hay que desinteresarse de las cosas terrenales, y si las tiene úselas para la gloria de Dios. Disfrute de la vida, en el marco y los parámetros de los santos, haga uso de sus derechos pero no ponga su corazón en eso, no ponga sus intereses. Muchos hombres se han ido a la tumba decepcionados porque se desesperaron, se desvelaron, ni comían, ni dormían por tener bien a su familia.
 
Por eso nuestros intereses deben ser el Señor y lo que respecta a su Obra. Contemplemos y luchemos por engrandecer su obra, por meter el corazón, la mano, la mente, el bolsillo, todo lo que podamos. El que mira por los intereses de su Señor tendrá honra si usted se preocupa, se desvela por el Señor, Él nos va a honrar, en su Palabra Dios dice: “Yo honraré a los que me honran, y los que me desprecian serán tenidos en poco” (1 Samuel 2:30). Cuántas veces de rodillas en los altares le hemos dicho al Señor: “Señor, yo quiero hacer esto por ti, pero mire, no tengo ni un centavo, no tengo de dónde echar mano, no tengo nada”, pero al que ha honrado a Dios también el Señor les ha bendecido, nos ha dado tantas cosas porque hemos puesto los intereses del Señor por encima de nuestros propios intereses y Él se encargará de respaldar su Palabra, esa bendición nos va a alcanzar donde vayamos.
 
Somos administradores de lo que poseemos. “Ahora bien, se requiere de los administradores,  que cada uno sea hallado fiel”,1 Corintios 4:2. “Se requiere de los administradores”, y note que no involucra la congregación sino, “que cada uno”. En la congregación donde el Señor le permite congregar, ha habido alguna vez una preocupación de decirle al pastor: “Mire, yo quiero que levantemos esta pared” pero no vaya sólo a dar órdenes, diga: “Aquí está el cheque” o “pastor eso es una chatarra, véndalo, mande una grúa, pero aquí está mi ayuda para que esto mejore”; porque hay gente que da órdenes pero en seco, hablan y critican y murmuran, pero no hay acción.
 
Esa palabra “fiel” es profunda y muy amplia en nuestro idioma, significa que cumple sus compromisos, que es leal y honesto. Es importante notar algo cuando dice la Palabra que “se requiere de los administradores”, no dice: “Se requiere de los dueños”. Entendemos ahora que somos “administradores”, que no somos dueños de nada; en una empresa el gerente puede acceder a ciertas cosas pero está limitado, y el gerente podría decir: “Bueno, esto no lo puedo resolver yo, sino el dueño, yo tengo un límite, pero el dueño puede si quiere”. Dios es el dueño, así que nosotros estamos limitados en muchas cosas porque no somos dueños de nada, pero el dueño nos contrató, a unos a las nueve de la mañana y a otros a las tres de la tarde, y ya estamos ya en la última hora del contrato, nos contrató para servir y trabajar pero no somos dueños de nada, Él es el dueño de todo.
 
Como administradores tenemos que administrar el tiempo, no crea que tiene que salir a la calle a nadar o a vagar por ahí a rienda suelta, tiene que administrar bien el tiempo. No haga como muchos creyentes que en los centros comerciales están viendo vitrinas, viendo vestidos, corbatas, trajes, pero sólo viendo porque no llevan nada para comprar. Usted es administrador del tiempo y Dios nos va a pedir cuentas de ello. Cuántos jóvenes que en las mañanas duermen hasta las once del día, se levantan al mediodía y todavía a sentarse en un sillón a ver televisión vagando y cuando llega la hora de ir para el culto, les dicen a los padres:“No voy porque tengo muchos deberes” y el padre, cómplice de la pereza le dice: “Si hijito, quédese para que no pierda las clases en el colegio”. Dios le va a pedir cuenta del tiempo, de eso vamos a dar cuentas a Dios, “Se requiere de los administradores que cada uno sea hallado fiel”.
 
En el Evangelio de San Mateo 25:14-30 leemos: “Porque el reino de los cielos es como un hombre que yéndose lejos, llamó a sus siervos y les entregó sus bienes. A uno dio cinco talentos, y a otro dos, y a otro uno, a cada uno conforme a su capacidad… Después de mucho tiempo vino el señor de aquellos siervos, y arregló cuentas con ellos.Y llegando el que había recibido cinco talentos, trajo otros cinco talentos, diciendo: Señor, cinco talentos me entregaste; aquí tienes, he ganado otros cinco talentos sobre ellos.Y su señor le dijo: Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor.Llegando también el que había recibido dos talentos, dijo: Señor, dos talentos me entregaste; aquí tienes, he ganado otros dos talentos sobre ellos.Su señor le dijo: Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor.
 
Pero llegando también el que había recibido un talento, dijo: Señor, te conocía que eres hombre duro, que siegas donde no sembraste y recoges donde no esparciste;por lo cual tuve miedo, y fui y escondí tu talento en la tierra; aquí tienes lo que es tuyo.Respondiendo su señor, le dijo: Siervo malo y negligente, sabías que siego donde no sembré, y que recojo donde no esparcí. Por tanto, debías haber dado mi dinero a los banqueros, y al venir yo, hubiera recibido lo que es mío con los intereses.Quitadle, pues, el talento, y dadlo al que tiene diez talentos.Porque al que tiene, le será dado, y tendrá más; y al que no tiene, aun lo que tiene le será quitado.Y al siervo inútil echadle en las tinieblas de afuera; allí será el lloro y el crujir de dientes”.
 
Note estas palabras que dijo el señor: “Siervo malo y negligente” (v. 26), “Y al siervo inútil echadle en las tinieblas de afuera” (v.30), bastaron tres cosas para mandarlo al infierno eterno. Busque un diccionario y mire que es ser malo, negligente e inútil y si le es aplicada esas tres definiciones, prepárese, porque si no cambia, al cielo no entrará. Dios no es Dios de muertos, de inútiles, de negligentes, de cobardes ni de siervos malos, Dios pagará a cada uno conforme a su obra y le dará mucho más de lo que hizo. Somos responsables de nuestro cristianismo, somos responsables de lo que Dios ha puesto en nuestras manos, somos responsables de engrandecer la obra de Dios, de no ser negligentes, de no ser inútiles. Hay gente que nunca hará nada por el Señor, y siempre se excusarán diciendo: “Yo no puedo, yo no sé, si el Señor quiere salvarme así me salva”, pues de seguro que no se salvarán. Si tiene el talento de cantar, de alabar, de evangelizar, de predicar, de orar, de buscar las almas, de limpiar el templo; son talentos que Dios le ha dado, si los entierra se va a perder por eso, ¡No habrá excusa!
 
En la parábola de los labradores malvados (Lucas 20:9-18), el dueño de la viña mando a su hijo y los labradores lo mataron, lo exterminaron para que no mandara en ellos. Entonces el dueño de la viña traerá a unos labradores fieles y quitará a estos, los eliminará; y estos labradores cuando oyeron esto, dijeron: ¡Dios nos libre! Pero el Señor les dijo: “Quien caiga sobre esta roca será quebrantado, y sobre quien caiga lo desmenuzará”. Algunos equivocadamente piensan que el Dios que adoran es un dios que cuelgan ahí de alambre. El Dios que usted y yo adoramos es un Dios vivo. No es un alambre ni un escapulario colgado en el pecho, es un Dios que tiene un trono en los cielos que tiene ojos y mira, Él lo está viendo en todo momento, es un Dios que oye, un Dios que palpa, es un Dios que bendice, un Dios que levanta.
 
 “Vendrá y destruirá a estos labradores, y dará su viña a otros. Cuando ellos oyeron esto, dijeron: ¡Dios nos libre! Pero él, mirándolos, dijo: ¿Qué, pues, es lo que está escrito: La piedra que desecharon los edificadores ha venido a ser cabeza del ángulo? Todo el que cayere sobre aquella piedra, será quebrantado; mas sobre quien ella cayere, le desmenuzará”, Lucas 20:16-19. ¿Qué está hablando esta parábola? Que Dios no puede admitir inútiles, que Dios no puede admitir excusas, cuando decimos: “Yo no hice porque no pude”, “no puedo”, estamos diciendo “No quiero”. Hay gente que se la asigna algo tan sencillo como barrer o limpiar el templo,  y no lo quieren hacer.
 
Si yo voy entrando al templo y veo que la persona encargada de limpiar ese día no llegó por alguna razón, entonces yo limpio, y cuando me doy cuenta, hay diez o más limpiando, pero a ellos no se les había ocurrido, pero ellos no estaban para eso, todos estamos para hacer lo que honre a Dios. Que se rompió un tubo, yo tengo que preocuparme para que el agua del templo, no se desperdicie, yo mismo voy a comprar lo necesario para arreglarlo; no espere que llegue otro. Si se va la luz en el templo, se va a quedar sentado con los brazos cruzados echando su siesta, salga corriendo para la tienda a comprar una vela, salga a buscar una lámpara, ¿o no es parte de la Iglesia? Hay gente que parece que fueran invitados, y pasan los años y siguen de invitados.
 
Veamos ahora en la parábola de la higuera estéril, leemos: “Tenía un hombre una higuera plantada en su viña, y vino a buscar fruto en ella, y no lo halló. Y dijo al viñador: He aquí, hace tres años que vengo a buscar fruto en esta higuera, y no lo hallo; córtala; ¿para qué inutiliza también la tierra? Él entonces, respondiendo, le dijo: Señor, déjala todavía este año, hasta que yo cave alrededor de ella, y la abone. Y si diere fruto, bien; y si no, la cortarás después”, Lucas 13: 6-9. En la Iglesia hay creyentes que no quieren responsabilidades, no tienen compromisos con nadie ¿Qué hace entonces ahí? Es una mala hierba que no da fruto y que se está comiendo la sabia de la tierra. El dueño de la viña tipo del Dios a quien servimos, y el viñador tipo del Espíritu Santo. El dueño de la viña le dice al viñador: “Mire hace tres años yo vengo a este templo a buscar frutos en el hermano y la hermana, y no encuentro sino hojas, chismes, pleitos, celos, contiendas, envidias, robo, rapiña, deseos de adulterar, deseos de fornicar, pero no le veo frutos de ninguna clase.
 
Y córtalo es, mátalo, porque si en un árbol se le pasa la sierra o el hacha se muere. El Señor está diciendo: He venido a buscar fruto y siempre lo encuentro igual, rebelde, desobediente, abusivo, murmurador, hablador, peligroso, y se le aconseja y él sigue igual. Pero el viñador, tipo del Espíritu Santo, le dice al dueño de la viña: Espérese déjele otro año, si da fruto, bien ¡Gloria a Dios porque dio fruto! Yo lo voy a abonar, le voy a quitar la maleza, a echarle una fumigada, le voy a dar otros consejos, si no da fruto Señor, córtala.
 
Amado, van a haber hombres corruptos que van a entrar a las Iglesias enviados por el diablo, a ver a quien tumban, a quien enredan, a quien dañan, y van a haber mujeres que también van a entrar a lo mismo. Sepa también que una de las funciones del satanismo en la tierra es enviar instrumentos perversos para ver si caen los hombres, pero ¡Hay poder en la sangre de Cristo! Que mientras la espada este en las manos del Pastor de la Iglesia, bien afilada, no hay lobo que aguante, no hay instrumento del diablo que aguante.
 
Si no da fruto, este seguro que el Señor le va endurecer su corazón y usted ya no va a sentir ningún deseo de ir a la Iglesia y se va a perder, porque Dios le ha dado una gran oportunidad. Quiera el Señor que usted tenga frutos, que le hayan salido renuevos, que le hayan salido nuevas ramas, nuevas flores, que le hayan salido nuevos frutos para engrandecer la Obra de Dios.




                                           

martes, 22 de noviembre de 2011

¿Cómo Estas Vestido?


El siguiente es un Bosquejo-Estudio deEfesios 6:13-18 sobre la armadura del cristiano.


La Armadura de Dios no es algo que usted y yo nos ponemos antes de echar fuera un demonio. Es una forma de vida que caracteriza aquellos quienes viven sus vidas de acuerdo a la instrucción divina; quienes dependen de Dios y no de ellos para el diario vivir.  La lucha del cristiano contra las fuerzas de maldad del maligno no ocurren en una sección de exorcismo, ocurren cada día, y cada momento que salimos.  El diablo anda como león rugiente buscando a quien devorar.  El Cristiano que conoce su posición y su batalla, “no se enreda en los negocios de la vida, a fin de agradar Aquel que lo llamó por soldado.”

I. RECIBID LA ORDEN, LA ADVERTECIA, Y LA ESPERANZA...
    1. Tomad la armadura de Dios, (ORDEN)
    2. Para que podáis resistir en el día malo, (ADVERTENCIA)
    3. y habiendo acabado todo estar firmes. (ESPERANZA)
Representación Paralela de la lucha de David y Goliat:
I Samuel 17:1-9; 16, 23; 25; 45-47; 50
    1. El pueblo de Dios estaba en guerra: El día malo
    2. Goliat asechaba el pueblo de Dios por la mañana y por la tarde: Tipo de las fuerzas satánicas
    3. David le hizo frente al gigante: Resistiendo
II. PASOS PARA PREPARNOS PARA LA PELEA
    1. TOMAD TODA LA ARMADURA
      (vs. 13)Por tanto, tomad toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo, y habiendo acabado todo, estar firmes.
      Los creyentes deben tomar TODA la armadura de Dios y estar alerta, aprovechando el tiempo, para cuando venga el día malo; (la Biblia nos enseña que "los dias son malos" Efesios 5:16. El cristiano estará en lucha hasta que halla acabado todo, es decir hasta el final de su vida o hasta a que Cristo regrese).
    2. ESTAR FIRMES ANTES DE COMENZAR LA PELEA
      (vs. 14a)Estar firmes.
a.       El ser un soldado requiere firmeza tanto en: su carácter, su obra, su decisión y su fe.
b.      Se requiere la firmeza para comenzar la batalla. El apóstol Pablo nos dice: "Ninguno que milita se enreda en los negocios de la vida, a fin de agradar aquel que lo tomo por soldado" (2 Timoteo 2:4).
III. LA ARMADURA DEL CREYENTE (Efesios 6:13-18)
1.      EL CINTURÓN
(vs. 14b) Ceñidos los lomos con la verdad.
Todo cristiano que desea ganar la batalla contra el enemigo debe de comenzar con la verdad. En Proverbios 23:23 dice: "compra la verdad y no la vendas". La verdad es Cristo, La verdad no es un destino, ES UN CAMINO.  La verdad es el evangelio.  La verdad es la base principal del creyente. 
Andar en mentira es andar en pecado. Un creyente que anda en mentiras no puede tener una relación buena con Jesucristo, su comandante en jefe. El pecado es interferencia en las ondas de comunicación del creyente.

2.       LA CORAZA
(vs. 14c) Vestidos con la coraza de Justicia.
  Uno de los requerimientos más importantes para el creyente es la Justicia.  Justicia es símbolo de santidad, de vida (esta sobre el corazón y los órganos vitales), de rectitud.  La Justicia es una característica de Dios, la cual el creyente debe poseer. Filipenses 1:11 dice "llenos de frutos de justicia que son por medio de Jesucristo, para gloria y alabanza de Dios".  Es un mandamiento buscar y obtener la justicia de Dios. "Buscad primeramente el reino de Dios y su Justicia".
La justicia en el creyente le ayuda a andar en amor. (I Corintios 13)

3.      EL CALZADO(vs.15 ) En primer lugar, el calzado simboliza firmeza espiritual. El Cristiano está mandado a "estar firme".  Este calzado especial del soldado Romano, está diseñado con ganchos especiales para lograr eso mismo, para que el cristiano no caiga. También se presenta como uno que está listo para llevar el mensaje del evangelio.   Calzados los pies con el apresto de la paz. El creyente debe de estar siempre preparado para llevar el evangelio de Cristo el cual es paz. Jesucristo dijo: "Mi paz os dejo, mi paz os doy, no como el mundo la da yo os la doy".   Es interesante ver como en medio de la lucha y la batalla, se espera que el cristiano tenga y lleve las buenas nuevas de paz a otros. Esto es agradable ante Dios. Isaías 52:7 dice: "!Cuan hermosos son sobre los montes los pies del que trae alegres nuevas, del que anuncia la paz, del que trae nuevas de bien, del que publica salvación, del que dice a Sión: Tu Dios reina!

4.       EL ESCUDO
(vs. 16 ) Sobre todo, tomad el escudo de la fe para apagar los dardos del maligno.
La fe es un arma de defensa y protección para el creyente. Y es un requerimiento para todos los que son cristianos. Hay versos bíblicos que sin duda nos motivan a tener fe:
a.       "Sin fe es imposible agradar a Dios".
b.       Es pues la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve. Hebreos 11:1.
c.       Un poco de fe mueve montanas.
d.       Ejemplos de vencedores de la fe: Hebreos 11

5.       EL YELMO(CAZCO)
(vs. 17a ) Tomad el yelmo de la salvación. Es interesante que después de la fe se habla de salvación "justificados pues por la fe…" Rom. 5:17. La fe es imprescindible la salvación para el creyente, "para que todo el que cree…" Juan 3:16 El yelmo (casco) cubre la cabeza. Pablo le esta hablando a los creyentes para que no dejen que el diablo ponga dudas en su cabeza acerca de su salvación y pensamientos inicuos que lo alejen de Dios. Muchas de las batallas del cristiano son libradas en la mente. Con el casco sobre su cabeza tipo espiritual de la esperanza de salvación. I Tes. 5:8. En medio de una guerra espiritual el cristiano debe de tener la seguridad de su salvación. En tiempos difíciles es fácil el dudar de nuestra salvación y podemos a llegar a creer que no somos salvos.

6.       LA ESPADA
(vs. 17b) Tomad la espada del Espíritu, que es la Palabra de Dios.
La espada es la única arma de ofensa del cristiano, La Biblia. Es necesario que el cristiano conozca la palabra de Dios para que pueda atacar al enemigo cuando llegue el día malo, sepa usar la verdad de la Palabra para derrocar las fortalezas del enemigo. La Palabra de Dios sirve tanto de aliento para el creyente como para atacar al enemigo.

IV. EJERCICIOS QUE DEBEMOS HACER PARA ASEGURAR LA VICTORIA

1.       LA ORACIÓN
(vs. 18a )Orando en todo tiempo.
El creyente esta llamado a orar sin cesar. Cuando Pablo comienza a hablar acerca de la lucha espiritual, no ordena a buscar la fortaleza en el Señor y en el poder de su fuerza. La oración constante es la única manera en la cual el creyente puede fortalecerse espiritualmente. La oración debe de estar presente antes, durante y después de la batalla.

2.       LA VIGILANCIA
(vs. 18b )Velando con perseverancia y suplica por los santos
. La vigilancia es muy importante en la vida del soldado. Un soldado (ejercito) que esta en vela, no podrá ser sorprendido y destruido fácilmente. El creyente que está en continua vigilancia podrá identificar cuando el enemigo esta planeando un ataque y/ o se dará cuenta cuando está siendo atacado, y podrá rápidamente contra-atacar.

V. CONCLUSIÓN ( II Corintios 10: 3-4)
Para terminar este bosquejo quiero dejarles con un texto muy importante de la Palabra de Dios.  Con este consejo en mente podemos estar confiados y asegurarnos que la victoria SIEMPRE es nuestra.
II Corintios 10:3-5

Pues aunque andamos en la carne, no militamos según la carne; porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destruccion de fortalezas, derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo.
 
"La noche esta avanzada, y se acerca el día.  Desechemos, pues, las obras de las tinieblas, y vistámonos las armas de la luz"
Romanos 13:12



HNOS ESPERO QUE ESTE VIDEO SEA DE BENDICION:


lunes, 21 de noviembre de 2011

“Bethel Tv me llevó al Señor”



Jessica Stotler descubrió la Palabra de Dios frente a una pantalla de computadora, viendo la señal de Bethel Televisión vía Internet. Tuvo una permanente lucha espiritual antes de entregarse al Señor. Pero terminó convertida al cristianismo y hoy es una de las abanderadas de la labor de evangelización que promueve el Movimiento Misionero Mundial por los medios de comunicación.

“Quizás los incrédulos piensen que es algo inconcebible, pero Internet me llevó a los brazos de nuestro Señor”. Jessica Stotler, ciudadana americana y residente del municipio de Oswego en Illinois, provee luz y espiritualidad con su peculiar historia en tiempos marcados por lo virtual. Puede parecer inverosímil, pero la protagonista de este testimonio encontró en la web de Bethel Televisión el camino a la gracia del Todopoderoso.

Madre de cuatro hijos y cosmetóloga de profesión, su unión a Cristo está marcada por lo ilógico y lo increíble. Sucedió en vísperas de la Navidad de 2009 en la intimidad de su hogar y frente a su computador personal. Cansada de no encontrar la razón suprema de la vida, y aquejada de un extraño mal que la colocó al borde la muerte, Jessica entró al site del canal para la felicidad de la familia y halló el mensaje de esperanza y salvación que tanto buscaba.

La hermana Stotler saluda hoy desde Estados Unidos a la redacción de Impacto Evangelístico vía webcam. Ella recuerda: “hasta ese momento yo era una mundana más. Vivía mi vida a mi modo y lejos de Dios. Incluso renegaba del Creador y miraba con malos ojos que mi madre y una de mis hermanas formaran parte del Movimiento Misionero Mundial. Pero cuando caí enferma de gravedad y me empecé a hinchar como un globo, y ningún médico daba con mi mal, miré Bethel TV por Internet y la hora de mi transformación llegó”.

Una vida dura

En el recuento de su vida anterior a la cristianización Jessica Stotler, nacida en el Perú, no teme mostrar su lado más humano y sostiene: “yo crecí en un barrio humilde de Lima, la capital del Perú, y conocí desde muy niña la pobreza y las durezas de la vida. Mi padre era alcohólico y maltrataba a toda la familia y nos condenó a una supervivencia áspera. Así que la falta de dinero hizo que desde muy niña tuviera que trabajar como empleada del hogar en un sinfín de casas limeñas. En ese andar, y antes de cumplir los 18 años, me uní en 1987 a un hombre con el que tuve dos hijos, Franklin y Michaell, con la idea de dejar atrás todo lo malo”.

Jessica huía, huía y huía en ese tiempo, sin tregua de su propia existencia y de Cristo, con la amargura como bandera. Primero, harta del control familiar, se buscó un espacio individual. Luego, tras ser víctima de una pareja maltratadora, se enfrentó a la vida en solitario y fue padre y madre de dos niños. La cosmetología primero y posteriormente la gastronomía fueron el medio para la subsistencia con el “sudor de su frente”.

Emigrar en 2001 a los Estados Unidos, tras procrear en 1997 a su tercera hija de nombre Ashly, fue el punto final de aquella huida. El Creador ya tenía trazado un plan salvador para ella. Y es que allí, en el cuarto país más grande del mundo, su vida se transformaría en menos de una década. Mientras se labraba un presente prometedor, trabajando en un hospital de Illinois y en el municipio de Oswegoland Park, su madre desde Perú nunca dejó de predicarle la Palabra del Señor y de las bondades de la Obra. Sin embargo, ella siempre se mantuvo distante del Movimiento Misionero Mundial.

La lucha espiritual
Hoy toda una experta de Internet y sus generosidades, Jessica Stotler narra desde el corazón de su casa que aquella etapa fue: “de una gran lucha espiritual. Yo vivía muy enojada con el Movimiento Misionero Mundial. Me amargaba que mi madre congregara y fuera una cristiana comprometida con la Obra. Cada vez que alguien de mi familia me decía que sintonizara la señal de Bethel por la red se me erizaban los pelos.

Lo que vino después fue peor. La lucha espiritual de la hermana Stotler se agudizó de forma paralela a la aparición de más cambios en su existencia. Mientras conocía a quien iba a desposarla en 2006, el norteamericano Joel Stotler, su desencuentro con Jesús se incrementó y su apego a lo material y a la voluptuosidad se elevó a niveles malignos. Sin embargo, el pico de mayor aborrecimiento al Creador llegó junto al nacimiento de su última hija, Mary Lynn, el 25 de marzo de 2009.

La conversión
Nueve meses después sucedió lo impensado, Stotler nacida el 15 de setiembre de 1970, se entregó a Jesucristo a través de la red de redes, esa misma red que antes había cortado, y terminó con la riña que la tenía apartada del buen camino. Luego, y tras comprobar el Poder de Dios cuando intentó teñirse sin éxito el cabello hasta en tres ocasiones y el tinte jamás pudo modificar el color original de su cabellera, se sometió al Señor. Ella cuenta que aquello fue: “maravilloso. La señal de Bethel TV, por Internet, pasó a ser el alimento espiritual diario de toda mi familia que también se convirtió a Cristo”.

Jessica Stotler se ha pasado los últimos 20 meses entre videoconferencias e innumerables chats para mantener viva la llama de Jesús en su hogar. Su unión con el Creador se consolidó el 4 de setiembre del año pasado cuando se bautizó en el Lago Michigan de Illinois, junto a su esposo.

De martes a domingo, ese pequeño lugar, en el que junto a una Biblia reluce un moderno computador, es el centro de algo que puede parecer inverosímil, pero sin duda es la muestra de que Dios todo lo puede, incluso usar el ciberespacio para salvar más almas de las garras del maligno.


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