jueves, 26 de enero de 2012

Dormir Tranquilo



“De cierto, de cierto os digo: El que oye mi Palabra, y cree al que me envió, tiene vida eterna; y no vendrá a condenación, mas ha pasado de muerte a vida.” Juan 5:24.

Cuando los hombres crucificaron a Jesús creyeron que habían acabado con Él. Después de sepultarlo sellaron la piedra que cerraba la tumba, creyendo que así no volverían a saber más de Él. Pero Dios resucitó a su Hijo Jesucristo y lo llevó al cielo.

Después de haberlo glorificado a su diestra, lo estableció como Juez de vivos y muertos (Hechos 10:42). Dejó en sus manos el juicio que ejecutará sobre aquellos que no habrán obedecido a la orden divina de arrepentirse.

Gracias a la gran paciencia de Dios, todavía existe esta posibilidad, pero no durará para siempre, por eso hay que aprovecharla ahora. No podemos ser salvos si no nos arrepentimos, es decir, si no nos reconocemos culpables ante Dios. Si estamos convencidos de merecer su justo juicio, lo único que nos falta es creer que el Señor Jesús sufrió ese juicio en nuestro lugar en la cruz del Calvario, y que su sangre vertida nos asegura el perdón de Dios.

Cristo volverá en breve para arrebatar a los suyos y se cerrará la puerta de la salvación (Mateo 25:10; 24:30). Ante una verdad tan solemne, ¿Cómo podría uno dormir tranquilo y aplazar el momento de arrepentirse y creer? Si usted no cree en Jesús como su Salvador, estará obligado a encontrarlo un día como Juez. “Dios… manda a todos los hombres en todo lugar, que se arrepientan” (Hechos 17:30). Todavía es el tiempo de la gracia, y Jesús dice: “Al que a mí viene, no le echo fuera” (Juan 6:37).

¿Cuántos hijos tuvo Abraham, uno o dos?




"Decidme, los que queréis estar bajo la Ley: ¿no habéis oído la Ley?, pues está escrito que Abraham tuvo dos hijos: uno de la esclava y el otro de la libre." Gálatas 4:22.

En Génesis 22:2 y Hebreos 11:17, la Biblia parece afirmar que Abraham tuvo un solo hijo: "Y Dios le dijo: -Toma ahora a tu hijo, tu único, Isaac, a quien amas, vete a tierra de Moriah y ofrécelo allí en holocausto sobre uno de los montes que yo te diré." (Génesis 22:2). "Por la fe Abraham, cuando fue probado, ofreció a Isaac: el que había recibido las promesas, ofrecía su unigénito." (Hebreos 11:17).

Sin embargo, en otra porción bíblica la Biblia parece contradecirse cuando dice que Abraham tenía dos hijos: "Decidme, los que queréis estar bajo la Ley: ¿no habéis oído la Ley?, pues está escrito que Abraham tuvo dos hijos: uno de la esclava y el otro de la libre." (Gálatas 4:22). La respuesta a esta aparente contradicción se encuentra en entender la representación tipológica de Isaac, claramente el segundo hijo de Abraham, como un tipo de Cristo.

Todos sabemos que Abraham tuvo dos hijos: a Ismael (de su esclava Agar) y también tuvo a Isaac, el hijo de Sara, la esposa de Abraham.

Pues para resolver este aparente problema tenemos que entender que para los planes de Dios, Isaac era el hijo de la promesa, no Ismael: "Entonces dijo Dios a Abraham: «No te preocupes por el muchacho ni por tu sierva. Escucha todo cuanto te diga Sara, porque en Isaac te será llamada descendencia. También del hijo de la sierva haré una nación, porque es tu descendiente". (Génesis 21:12).

Todos sabemos que hoy día logramos la salvación porque al aceptar a Jesús, nos hemos hecho herederos de la promesa hecha a Abraham, no por sangre, sino por fe. Pues de la misma forma en la que Abraham no se negó a sacrificar a su hijo a Dios, Dios no se negó a sacrificar a su hijo por los descendientes de Abraham, tanto por los descendientes por sangre -los Israelitas, como por los descendientes por la fe- nosotros, la Iglesia de Jesucristo.

ISAAC, TIPO DE CRISTO

Para presentar apoyo adicional a nuestra conclusión, he preparado la tabla siguiente, para mostrar las similitudes entre Isaac y Jesús; para presentar cómo Isaac es el tipo de Cristo que siglos más tarde sería sacrificado por Dios para cumplir con el pacto hecho entre Él y Abraham. Jesús mismo avala nuestra conclusión cuando afirmó: "Abraham, vuestro padre, se gozó de que había de ver mi día; y lo vio y se gozó." (Juan 8:56).

Jesús aquí nos dice que Abraham había visto la representación del Evangelio en su ofrenda de su hijo, su "único hijo." Así que cuando se usa el término "único hijo" se hace una referencia a que el único hijo de Abraham, Isaac, estaba cumpliendo un sacrificio profético de que un día el Único Hijo de Dios sería también sacrificado.

En otras palabras, la lógica del pacto entre Dios y Abraham es la siguiente: Como tú (Abraham) sacrificaste a tu "único hijo" por mí, yo también un día sacrificaré a mi "Único Hijo" por ti y por tu descendencia. Aunque Abraham no sacrificó su hijo en el mundo físico, en el conocimiento futuro de las cosas que Dios tiene, Dios supo que si el ángel no detiene a Abraham, él lo hubiera sacrificado. En otras palabras, en efecto, para Dios, Abraham sacrificó a su "único hijo" para mostrar su amor, obediencia y entrega total a Dios.

¿POR QUÉ DICE LA BIBLIA QUE ISAAC ERA EL "ÚNICO HIJO" DE ABRAHAM?

¡Porque dadas las circunstancias, en efecto lo era! Desde el punto de vista espiritual, universal y divino, Isaac era el "único hijo" de la promesa o del pacto. De todos los hijos que Abraham tuvo 8 en total, Isaac fue el "único hijo" que Dios tenía en mente desde antes de la fundación del mundo para desarrollar su plan de salvación universal. No a Ismael, ni a Zimram, ni a Jocsán, etc. Ismael, aunque inocente, fue víctima del error de sus padres. Pero Dios no tenía por qué alterar su plan de salvación por el pecado de Abraham y Sara.

Además, desde el punto de vista práctico, Abraham también era el "único hijo" de Abraham y de Sara. Cuando Dios dijo: "Toma ahora a tu hijo, tu único, Isaac…", Dios hacía una declaración técnicamente y factualmente cierta, ya que Ismael y su madre se habían marchado varios años antes. Isaac era entonces, el "único hijo" de Abraham y de Sara. Isaac era el hijo de un esposo y una esposa; no el resultado de un pecado, como lo fue Ismael, quien era hijo del esposo de Sara y un de sus esclavas, no de Sara y su esposo. Isaac era el hijo matrimonio a quien le confería la promesa y Dios no tenía por qué alterar su Plan para acomodar un pecado.

"Pero Sara vio que el hijo de Agar, la egipcia, el cual esta le había dado a luz a Abraham, se burlaba de su hijo Isaac. Por eso dijo a Abraham: Echa a esta sierva y a su hijo, porque el hijo de esta sierva no ha de heredar con Isaac, mi hijo" (Génesis 21:9-10).

Cuando esta declaración de Dios se hizo, los demás hijos de Abraham tampoco habían nacido, esto, de acuerdo a lo que nos dice el récord histórico. "Abraham tomó otra mujer, cuyo nombre era Cetura, la cual le dio a luz a Zimram, Jocsán, Medán, Madián, Isbac y Súa." (Génesis 25:1). Estos seis hijos adicionales que tuvo Abraham nacieron después de Isaac a través de su esposa Katurah, con quien se casó después de la muerte de Sara. Este hecho debió ser conocido por los escritores de Génesis, Hebreos y Gálatas.

¿ES POSIBLE QUE HAYA UN ERROR Y LOS PERGAMINOS ORIGINALES NO DIGAN "ÚNICO"?

No. La Biblia dice literalmente: "Toma ahora a tu hijo, tu único, Isaac, a quien amas". No es necesario forzar la Biblia para que diga lo que a nosotros nos parece correcto. Lo correcto es lo que dice la Biblia, la que no contiene errores en su forma original o en su forma "autógrafa".

La explicación disponible es totalmente coherente, tanto desde el punto de vista histórico y factual, como desde el punto de vista del Plan de Salvación contenido en su totalidad por la Biblia, la Palabra de Dios.

¿Quién compró a José, los ismaelitas o los madianitas?


"Los madianitas lo vendieron en Egipto a Potifar, oficial de Faraón, capitán de la guardia." (Génesis 37:36).

LOS MADIANITAS - "Cuando pasaban los madianitas, sacaron ellos a José de la cisterna, lo trajeron arriba y le vendieron a los ismaelitas por veinte piezas de plata. Y llevaron a José a Egipto." (Génesis 37:28).

LOS MADIANITAS - "Los madianitas lo vendieron en Egipto a Potifar, oficial de Faraón, capitán de la guardia." (Génesis 37:36).

LOS ISMAELITAS - "Llevado, pues, José a Egipto, Potifar oficial de Faraón, capitán de la guardia, varón egipcio, lo compró de los ismaelitas que lo habían llevado allá." (Génesis 39:1).

El Dr. Achtemeier, Paul J., Th.D., nos dice en el Harper's Bible Dictionary, (San Francisco: Harper and Row, Publishers, Inc.) 1985, lo siguiente: "El término Ismaelitas era sinónimo con el término Madianita, ya que ambos términos se usaban para llamar indistintamente a dos grupos, en primer lugar a los descendientes de Abraham a través de Ismael, el hijo mayor de Abraham de la esclava Agar" (ver en Génesis 16). Y en segundo lugar los descendientes de Madián, otro hijo de Abraham, pero nacido de su concubina Cetura. (ver Génesis 25:1-2).

El término Madianita también se utilizaba para identificar una confederación de tribus que vagaba por esta tierra ancestral. Esa es la razón del uso de este término para identificar grupos de "Madianitas" en Sinaí, Canaán, el Valle del Jordán, Moab, y otros lugares. (Achtemeier, Paul J., Th.D., Harper's Bible Dictionary).

miércoles, 25 de enero de 2012

Rodolfo Gonzales C. - "La Bomba de Agua"

La bomba de agua

Cuentan que un hombre estaba perdido en el desierto y a punto de morir de sed, de pronto vio una vieja cabaña sin ventanas, sin techo, estropeada por el tiempo. El hombre se acomodó en una pequeña sombra huyendo del calor del sol desértico y mirando alrededor vio, a algunos metros de distancia, una bomba de agua, vieja y oxidada. Se arrastró hasta allí y empezó a bombear sin parar.

No ocurrió nada y desanimado, se echó en el suelo. De pronto notó que al lado de la bomba había una botella. La miró, le limpió la suciedad y el polvo y pudo leer el siguiente mensaje: “Para que esta bomba funcione, primero necesitas prepararla vaciando en ella, toda el agua de esta botella, mi amigo”.

PD.: “Haz el favor de rellenar la botella antes de irte.”

El hombre abrió la botella y efectivamente tenía agua. La botella estaba casi llena de agua. Pero ahora se enfrentaba a un gran dilema: Si bebía el agua podría sobrevivir, pero si echaba el agua en la vieja bomba oxidada, quizá obtendría agua fresca, bien fría, del fondo del pozo, o quizás no.

Si la bomba funcionaba podría tener toda el agua que quisiera y podría llenar la botella para la próxima persona, pero ¿y si no funcionaba?

¿Qué debía hacer? ¿Volcar el agua en la vieja bomba y esperar el agua fresca y fría o beber el agua de la botella y salvar su vida?

¿Debía perder toda el agua que tenía, esperando que aquellas instrucciones poco confiables, escritas no se sabía cuando, fueran ciertas?

Con temor, el hombre volcó toda el agua en la bomba y empezó a bombear… La bomba empezó a chirriar, pero nada ocurrió.

Al cabo de unos instantes surgió un hilito de agua; después un pequeño chorro y, finalmente el agua salió con abundancia.

La vieja y oxidada bomba hizo salir mucha, pero mucha agua fresca y cristalina. El hombre llenó la botella y bebió de ella hasta saciarse. La llenó otra vez para el próximo que pasara por allí, la enroscó y agregó una pequeña nota a la etiqueta.

¡Créeme, funciona! ¡Necesitas dar toda el agua antes de poder obtenerla otra vez!

“Necesitas vaciarte de ti mismo para poder recibir todas las maravillas que Dios tiene preparadas para ti”

Irán amenazó cerrar el estrecho de Ormuz si se aplica el embargo petrolero


 «Si hay una interrupción en la venta de petróleo iraní, está claro que el estrecho de Ormuz se cerrará», afirmó amenazante Kosari (vicepresidente de la Comisión de Asuntos Exteriores y Seguridad Nacional del Parlamento iraní).

El vicepresidente de la Comisión de Asuntos Exteriores y Seguridad Nacional del Parlamento iraní, Mohamed Kosari, reiteró que Teherán cerrará el Estrecho de Ormuz si se aplican nuevas sanciones contra la exportación de crudo iraní.
«Si hay una interrupción en la venta de petróleo iraní, está claro que el estrecho de Ormuz se cerrará», afirmó amenazante Kosari. Estas declaraciones se produjeron horas después de que la UE acordase prohibir firmar nuevos contratos de petróleo con Irán y poner fin a los vigentes desde el 1 de julio.

La UE aprobó un conjunto de nuevas sanciones en un intento de ahogar la financiación del programa nuclear de Teherán. Con su decisión, los Veintisiete se sumaron a la dura línea fijada por EE.UU en respuesta a los informess de la Agencia de la Energía Atómica de que Teherán trata de desarrollar armas nucleares.

Kosari puso fecha a la posible respuesta iraní: el 11 de febrero. Y aseguró que si Teherán opta por cerrar el estrecho de Ormuz, «Estados Unidos y sus aliados no serán capaces de abrirlo». El diputado añadió que si, después del hipotético cierre, EE.UU responde, «Irán en el mínimo tiempo posible desestabilizará el mundo a los estadounidenses y todos los militares serán obligados a abandonar Oriente Medio».

Mientras tanto, el Pentágono informó que el portaaviones norteamericano, Abraham Lincoln, cruzó el estrecho de Ormuz y llegó al Golfo Pérsico, luego que Irán amenazara con cerrar la estratégica ruta marítima.

«El portaaviones Abraham Lincoln completó un tránsito regular y de rutina por el estrecho de Ormuz para llevar a cabo previstas operaciones de seguridad marítima», afirmó un portavoz del departamento de Defensa de EE.UU.

«El tránsito fue completado como estaba previsto y sin incidentes», dijo el vocero.

El portaaviones, que puede transportar hasta 80 aviones y helicópteros, fue escoltado por un crucero de misiles y dos destructores.

Piden a estudiante cristiano pagar para poder evangelizar



Un estudiante de South Mountain College quería distribuir tratados evangelísticos entre sus compañeros de clase, no sabía que tendría que pagar, obtener un seguro y esperar por lo menos dos semanas por el permiso.

Este fue el caso de Ryan Ameson, estudiante de dicha universidad que cuando solicitó permiso para compartir literatura evangelística, como lo había estado haciendo en años anteriores, se le dijo que para poder hacerlo, tendría que pagar una cuota de $50.00 y presentar un formulario de solicitud y comprobante de seguro, 14 días antes de visitar el campus.
A raíz de esto, los abogados de la Alliance Defense Fund (ADF) han llevado el asunto a los tribunales solicitando poner fin de inmediato a esta política de la universidad que pone una carga inconstitucional sobre los visitantes que desean ejercer su derecho de la Primera Enmienda en los campus de Arizona.

La moción tal como fue presentada el 29 de diciembre como parte de una demanda, plantea que el cobro de tarifas, requerir un pago de seguros y exigir un pre-aviso de dos semanas es inconstitucional. “La libertad de expresión está protegida por la Primera Enmienda, lo que significa que no puede venir con una etiqueta de precio y una carga de período de espera”, dice Jonathan Scruggs, asesor legal. “Los tribunales han descartado sistemáticamente estas políticas inconstitucionales.

Los cristianos que visitan los campus universitarios públicos no deben ser disuadidos de expresar sus creencias debido a engorrosas políticas inconstitucionales”.

El verdadero conocimiento


Rev. José Arturo Soto B.

El verdadero conocimiento que tiene la Iglesia de Cristo es lo recibido de parte de Dios. La Iglesia es receptora de todo lo que Dios ha vertido.

“Antes bien, como está escrito: Cosas que ojo no vio, ni oído oyó, ni han subido en corazón de hombre, son las que Dios ha preparado para los que le aman. Pero Dios nos las reveló a nosotros por el Espíritu; porque el Espíritu todo lo escudriña, aun lo profundo de Dios.” 1 Corintios: 2:9-10.

El verdadero conocimiento que tiene la Iglesia de Cristo es lo recibido de parte de Dios. La Iglesia es receptora de todo lo que Dios ha vertido, hay los que no aprovechan esta fuente inagotable, pero por la fe la Iglesia ha abierto el corazón.

El apóstol Pablo le dice a Timoteo: “Esto te escribo, aunque tengo la esperanza de ir pronto a verte, para que si tardo, sepas cómo debes conducirte en la casa de Dios, que es la Iglesia del Dios viviente, columna y baluarte de la verdad.” (1 Timoteo 3:14-15). El pueblo más sabio en la tierra es la Iglesia, que es columna y baluarte de la verdad.

La Iglesia es la que expresa y sostiene esa verdad, por eso es “columna y baluarte de la verdad”, que son dos expresiones casi del mismo significado. Nos habla de su sostenimiento, uno puede cambiar una pared, pero una columna no se puede tocar, porque si quitamos una columna todo el edificio se debilita, cada una de esas columnas ejercen una función de estructura para sostener todo el edificio. Si la Iglesia es columna y baluarte de la verdad y también es la que tiene el conocimiento del Espíritu, entonces la Iglesia tiene sobre sí primero un gran privilegio, y segundo una gran responsabilidad, la responsabilidad de seguir sosteniendo la verdad de Dios, es como dijo el Señor: “Así que, si la luz que en ti hay es tinieblas, ¿cuántas no serán las mismas tinieblas?”, y “si la sal se desvaneciere, ¿con qué será salada? No sirve más para nada, sino para ser echada fuera y hollada por los hombres.” (Mateo 6:23 y 5:13).

La Iglesia es pues un pueblo especial que Dios ha puesto en este mundo con propósitos perennes, constantes, poderosos, efectivos, no es un pueblo escondido, es un pueblo que se hace sentir el poder del Espíritu que mueve y que dirige a la Iglesia. Hay lugares donde si el Espíritu se va ni cuenta se dan, pasarían semanas, quizás más tiempo, para que alguien se dé cuenta que el Espíritu se fue, como pasó en los días de Ezequiel en Israel, porque ellos creen que son los que lo dirigen, que son los que planean y cambian algo y ponen otro, dejando a un lado la sencillez de la fe efectiva en el Dios quien es el que nos ha dado esta Palabra, y entonces si el Espíritu se va no se dan cuenta.

Hoy en día, el diablo ha levantado congregaciones por distintas partes del mundo, tratando de afectar el rumbo de la Iglesia verdadera. El diablo tiene su propio sistema o reino en este mundo, él trabaja aun en los gobiernos de la tierra que están sujetos a sus dictámenes, hay leyes que se inventan y abiertamente se oponen a lo que Dios demanda. En Brasil acaban de aprobar el matrimonio entre homosexuales, y eso no es todo, el problema es que según esa ley, ningún pastor puede oponerse a casar a una pareja de homosexuales porque sería un delito y penado con cárcel.

Amados, cada vez se profundizan más las garras de Satanás en este mundo, y la única solución es Jesucristo. El diablo también tira sus cañones hacia la Iglesia y se han levantado algunos años distintas corrientes filosóficas, gente que no tiene tiempo de buscar a Dios, sino de pensar muchas cosas y algunos de esos grandes teólogos modernos llegaron a la conclusión de que Dios se murió. Esas mismas personas son las que intentan dar los parámetros que la Iglesia debe seguir, las cosas que la iglesia debe modificar o debe mejorar.

Dicen que el lenguaje que la Biblia presenta es “arcaico”, ya no es efectivo para estos tiempos, hay que dejar de decirle a la gente eso de pecadores, porque suena chocante, suena ofensivo. Ya no se puede atacar el pecado así de frente porque últimamente todo es relativo, las cosas son malas según la relación que tengan con otras cosas, de manera que un adulterio puede ser bueno o puede ser malo, según ellos, si produce cierto efecto benefactor en el carácter y en la tranquilidad de alguien pues sería bueno; también el aborto, según ellos, puede ser bueno o puede ser malo, todo es relativo, y dicen que la Iglesia tiene que cambiar ese lenguaje tan crudo y fuerte que tiene.

El Espíritu Santo no va a revelar una cosa en un tiempo y va a revelar otra contraria a la anterior en otro tiempo; el Señor no vive por tiempos, a Dios no le afectan las nuevas olas, al Señor no le afectan un siglo ni milenios, eso no es nada para Dios. Conocen ustedes algún pasaje en el ministerio del Señor Jesucristo, donde haya dicho: “Ayer dije esto, pero ahora pensándolo bien, mejor vamos hacerlo de otra manera, porque yo estaba equivocado”.

Amados, han surgido muchas interpretaciones y versiones de la Biblia. Nosotros sabemos que el avance de las letras, marca en términos de cultura la parte gramatical de expresiones de nuestro idioma, que hay palabras que envejecen y se desechan y otras ocupan su lugar, etc. Eso es perfectamente aceptable en las traducciones bíblicas, lo que no se puede aceptar es el cambio de conceptos, no se puede por ejemplo aceptar que la palabra sangre sea sustituida por muerte, una cosa es muerte y otra cosa es sangre, la Biblia dice: “Sin derramamiento de sangre no se hace remisión.” (Hebreos 9:22).

Esos son los argumentos que presentan los teólogos de la liberación actual, gente impía, gente que no entiende la visión y el llamado de Dios, ni mucho menos conoce del Espíritu de Dios, y en muchos casos quieren venir a explicar a la Iglesia que sangre es lo mismo que muerte, si ese fuere el caso de las traducciones modernas, no queremos las traducciones modernas.

Y sobre los milagros, la tendencia es hacer lógico todos los milagros, los científicos salen diciendo: “En las 10 plagas de Egipto, no hay nada sobrenatural, lo que pasa que un volcán en Italia erupcionó y esa materia química llegó hasta el Mar Rojo, de manera que el químico hizo que el agua diera este efecto y volvió roja el agua del río Nilo, y como consecuencia de esta mezcla química las ranas que habían en el río salieron, invadieron la tierra y luego se murieron y ¿qué era lo que iba a venir?, moscas…” Llegan a explicar que la muerte de los primogénitos, se debieron a los efectos de gases en el ambiente y estaban a la altura de las camas usadas por los primogénitos en Egipto, por lo tanto, sólo a ellos les llegó esa muerte, no explican muy bien por qué a la gallina se le murió el primogénito, y por qué al puerco y a la vaca también. Entonces sucedió como ellos lo explican y dicen que no es un milagro.

Y aquello que se abrió el río Jordán al paso de Josué y las huestes israelitas, dicen que: “eso también fue un terremoto en la garganta del río que lo tapó e hizo una represa y entonces esa parte quedó seca y por allí pasaron”. Como que suena muy lógico, muy razonable. Ese intento de  querer racionalizar los milagros, es tratar de negarlos, el diablo siempre quiere obstruir la fe, no importa que no seamos científicos y algunos nos acusan de eso, pero sí somos gente que cree en la Palabra, tenemos fe en lo que Dios dice, y si Dios me dice que Él abrió el río y abrió el mar, lo creo, no importa cómo lo haga, creo que fue Dios.

La Biblia dice que: “El hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente.” (1 Corintios 2:14). ¿Se acomodará la Iglesia a estas grandes interrogantes que ha hecho surgir la ciencia moderna, los grandes economistas, la gente del mundo en los aspectos de teorías y de pruebas científicas?, ¿se acomodará la Iglesia a esto?, o ¿continuaremos predicando el Evangelio como en los tiempos pasados?, déjeme decirle que vamos a seguir predicando a la antigua, vamos a seguir diciendo: “Sin santidad nadie verá al Señor” (Hebreos 12:14); seguiremos diciendo que hay que arrepentirse, que hay que abandonar el pecado.

Para vivir la vida cristiana, basta de puentes entre la Iglesia y el mundo, de conexiones de este mundo y el pueblo espiritual, porque tal cosa no se puede dar, lo único que puede hacer la Iglesia es proclamar que el hombre se acerque a Dios, entrando por el único camino y la única puerta, porque no hay ningún atajo que valga.

Dirigiéndose a la Iglesia de Corinto Pablo les dijo: “Así que, hermanos, cuando fui a vosotros para anunciaros el testimonio de Dios, no fui con excelencia de palabras o de sabiduría. Pues me propuse no saber entre vosotros cosa alguna sino a Jesucristo, y a éste crucificado.” (1 Corintios 2:1-2). No iba a hablar de filosofías, ni de Platón, ni de Aristóteles, ni de los grandes de la filosofía griega, él iba a hablar el mensaje sencillo llamado por el mundo “la locura de la predicación”. “Porque la Palabra de la cruz es locura a los que se pierden; pero a los que se salvan, esto es, a nosotros, es poder de Dios.” (1 Corintios 1:18); esto es locura para el que no conoce al Señor y cierra su corazón; para la Iglesia es poder y sabiduría de Dios.

El hombre se enreda en sus propios negocios y sus propias ideas, respetamos la capacidad de pensar del hombre, pero obviamente nosotros creemos lo que Dios nos ha dicho. Pablo sabía que el hombre no llega al conocimiento de Dios por la lógica, por la razón o por la ciencia. Pablo discierne que el hombre no puede conocer a Dios mediante la mente natural o carnal, la mente natural lo que hace es analizar después de ver, por ejemplo: mirar por un telescopio y ver el espacio, ¿qué están haciendo? Están viendo. Hay quienes ponen un radio telescopio ¿qué están haciendo? Oyendo los ruidos, para interpretar y saber de dónde vienen y cómo se producen y luego que ellos ven y oyen; entonces la mente trabaja y se produce un conocimiento, surgen lo que se llaman “teorías” y el hombre quiere explicar cómo vino la vida y cómo se crearon todas las cosas, etc., ¿cómo lo hace el hombre? Viendo, oyendo y pensando.

Pablo dice: “Antes bien, como está escrito: Cosas que ojo no vio, ni oído oyó, Ni han subido en corazón de hombre, Son las que Dios ha preparado para los que le aman.” (1 Corintios 2:9). Nadie es especialista en todo, alguno que hable contra Dios porque cree que sabe mucho, pero nadie sabe todo, pero puede ser un ignorante en otras cosas, un ateo tendría que sacar a Dios de todas las ciencias que existen y de todas las formas de entender de que Dios está ahí, para después poder decir: ¡Soy ateo!

A principio del siglo pasado en la ciudad de Berlín, en una universidad muy famosa, llegó un conferencista de estos que se distinguían por sus ataques a la fe, y estaba dando una conferencia a los universitarios de esa casa de estudios, y dentro de lo que hizo estando atestado el salón de jóvenes estudiantes retó a sus alumnos con esta pregunta: “¿Hay alguien aquí que crea que Dios creó todas las cosas?” Un valiente joven levantó la mano, y le dijo: “Yo profesor, yo creo que Dios hizo todas las cosas, Él es el creador de todo lo que hay”. Y entonces este escéptico le dijo: “Si Dios creó todo, entonces Dios hizo al mal, pues el mal existe, y bajo el precepto de que nuestras obras son un reflejo de nosotros mismos, entonces Dios es malo”.

El joven se sintió abrumado, era un muchacho que creía en el Señor pero no tenía esa capacidad como la de aquel profesor. Otro estudiante levantó su mano y dijo: “¿Puedo hacer una pregunta, profesor?” Respondió el profesor: “Por supuesto”. El joven se puso de pie y preguntó: “¿Profesor, existe el frío?” El profesor no se esperaba esa pregunta, y le dice: “¿Qué pregunta es esa? Por supuesto que existe, ¿acaso usted no ha tenido frío?” El muchacho respondió: “De hecho, señor, el frío no existe. Según las leyes de la física, lo que consideramos frío, en realidad es ausencia de calor”.

El joven mantuvo su conversación diciendo: “Todo cuerpo u objeto es susceptible de estudio cuando tiene o transmite energía, el calor es lo que hace que dicho cuerpo tenga o transmita energía. El cero absoluto es la ausencia total y absoluta de calor, todos los cuerpos se vuelven inertes, incapaces de reaccionar, pero el frío no existe. Hemos creado ese término para describir cómo nos sentimos si no tenemos calor”.

Y el estudiante le hizo otra pregunta al profesor: “¿Existe la oscuridad?”, el profesor respondió: “Por supuesto”. El estudiante contestó: “Nuevamente se equivoca, señor, la oscuridad tampoco existe. La oscuridad es en realidad ausencia de luz. La luz se puede estudiar, la oscuridad no, incluso existe el prisma de Nichols para descomponer la luz blanca en los varios colores en que está compuesta, con sus diferentes longitudes de onda. La oscuridad no, un simple rayo de luz rasga las tinieblas e ilumina la superficie donde termina haz de luz. ¿Cómo puede saber cuan oscuro está un espacio determinado? Con base en la cantidad de luz presente en ese espacio, ¿no es así? Oscuridad es un término que el hombre ha desarrollado para describir lo que sucede cuando no hay luz presente”.

Finalmente, el joven preguntó al profesor: “¿existe el mal?” El profesor respondió: “Por supuesto que existe, como lo mencioné al principio, vemos violaciones, crímenes y violencia en todo el mundo, esas cosas son del mal”. A lo que el estudiante respondió: “El mal no existe, o al menos no existe por sí mismo. El mal es simplemente la ausencia de Dios. Es al igual que los casos anteriores, un término que el hombre ha creado para describir esa ausencia de Dios. Dios no creó al mal. No es como la fe o el amor, que existen como existe el calor y la luz. El mal es el resultado de que la humanidad no tenga a Dios presente en sus corazones. Es como resulta el frío cuando no hay calor, o la oscuridad cuando no hay luz”.

Entonces el profesor, después de asentar con la cabeza, se quedó callado en medio del salón, mientras que todos esos jóvenes que estaban allí irrumpían en aplausos por el joven que había intervenido. Este suceso llegó a oídos del mismo director de la universidad que llamó al joven y lo felicitó, y le dijo que su participación había sido magistral. El director le preguntó: ¿Cuál es tu nombre? El joven de baja estatura, un poquito desalineado, con un peinado especial, le dijo: “Mi nombre es Albert Einstein”. El que más adelante llegó a ser ese gran físico matemático, de mente brillantísima, el más grande científico de la era moderna, judío-alemán, un hombre que creía en Dios.

Así que, no se ponga a temblar porque es atacado en su centro de estudios o en otro lugar, alabe a Dios, y sea fiel a los principios, somos columna y baluarte de la verdad, el diablo ataca pero hay victoria en el nombre de Jesús. Hay que afianzarse en la fe, hay que confiar en el Dios que nos ha salvado y que nos ha dado de su Santo Espíritu el conocimiento verdadero. El conocimiento verdadero, no del que emana de las grandes universidades, no de lo que dicten las mentes humanas, porque tiene que estar supeditado a lo que Dios dice en su Palabra. Porque Dios sí sabe, hasta lo profundo de Dios es escudriñado por el Espíritu.